Acá había muchos posts en borrador que así seguirán, este eterno random turmoil mental apreta PAUSE, luego STOP -como hacíamos al grabar canciones de la radio para evitar que el "tlac" de los botones quede registrado en la cinta del cassette-, ponemos el sistema en STAND BY mientras le damos PLAY a otras cosas para que se acomoden, otros asuntos requerirán FAST FORWARD y hay un par que requieren REWIND antes de volver a dar PLAY.
Los posts siguen en borrador, y como la vida me viene unplugged esto queda en piloto automático.
Si a alguno le cabe(?) o tiene algo que quiera publicar acá en el mail de contacto se reciben posts invitados.
Desenmascarados y echados los traidores sólo quedan los incondicionales del reino y no de este rey de páramos hoy casi despoblados y casi felices.
Un rey tan leal al reino como sus seguidores; un rey que siempre encabeza la fila al mando de sus tropas; un rey que una vez reconquistado el trono saluda a su pueblo con la boca pastosa de excesos, da las gracias, las hurras, orgulloso mira su obra y designa sucesor en pos de una nueva eternidad.
Ése disco que nunca compré tenía destino de mi. Ése disco de ésa banda. Ése disco con ése tema. Ése tema, con ésa letra.
La borra del café habló de esperas, perros, frondosidades y advertencias.
Ése tema en el que la distorsión no puede disimular un fondo de blues ni las ganas de llorar que se desatan con los solos de guitarra de un bonus track majestuoso.
Granos puros, de buena altura y mucho tostado -como los exiliados que los han traido-, molidos a mazazos por ausencia de trilladora o molinillo -destino que evitaron al exiliarse-. Agua especial sin hervir, miel y canela para mi mientras hablamos de las revoluciones.
Una columna en la contratapa de Crítica levantó polvareda.
Uno que no tiene hijos y ya está en una edad en la que la generación de sus padres había cerrado la fábrica cada tanto se ve espetado con la frase del título del post. Espetado suena a escupido, y ésa es muchas veces la actitud de quien la pronuncia y enarbola como bandera para defenderse, atacar y justificarse.
Ser padre es -o debiera ser- una elección, no algo que pasa porque tiene que pasar; y cuando hay "accidentes" bienvenidos sean si se los toma con la responsabilidad del caso; los que escupen no lo entienden.
En mi caso sí, quiero hijos, quiero elegir tener hijos, quiero elegir con quién tener hijos; pero entendiendo que los hijos se hacen de a dos no solo en lo sexual, porque de no entenderlo así termino con hijos, y escupiendo como los que no entienden ésta contratapa.
Un dios último modelo cuida el sueño de aquellos que aun esclavos del yugo buscan nuevas leyes para el futuro de sus hijos. Una corte de otros dioses otorga pases al paraíso ante los ojos de un extraño que muy tarde comprende el tornado de los tiranos. Un criminal televisivo invoca el espíritu de un fuego trepidante.
(...) chopping away at the source soon the course will be done, leaving a trail of destruction that's second to none.
Una casa inglesa para los días del barrio. Un clan de rubias de cotillón con peinados de peluquería jugando a ser profesionales, madres, y madres profesionales; en el orden que aplique según el día.
Post-parvulario de lujo es la cafetería de la esquina donde las mesas compiten en eficiencia y modales legados. Los progenie de herederos también compite, miden otras cosas, con parámetros más básicos: color, brillo y tamaño.
Las blondas y su entorno bajo la mirada del tipo de seguridad, ese joven que no pertenece al círculo más que por contrato laboral y sin embargo desean. Él simplemente siente asco y fascinación por lo que no tiene ni es; y envidia, una envidia que lo corroe, envidia sus peinados rubios, sus ropas, sus gustos, envidia ser mujer.
Hace rato ya que Clarín se alió con los carcamanes de la RAE, pero ésto -aparte de autobombo y/o publicidad gratuita de su producto "Ñ"- es necesario?
Y ahora pregunto yo, qué opinaríamos nosotros si los balcánicos piden agregar la þ? Los escandinavos la ð y su å con pretensiones de santidad? no hablemos ya de su ø tachada!! Si agregamos también las diéresis? la ã nasal portuguesa? la cedilla, el acento grave y el circumflex franceses? Qué hacemos con la ß alemana que aun se sigue utilizando a pesar de los últimas modificaciones en el idioma?
La "ele polaca" que tiene la pata cruzada como si fuese un signo monetario? Las "mini v cortas" o "circumflex invertidos" que adornan las lenguas eslavas? Las curvas(?) que decoran dos de cada cuatro palabras del idioma turco?
Después de esto nos vamos a tener que aprender los distintos alfabetos cirílicos para ver páginas allende los Urales?
Reacciones alérgicas a flor de una piel seca exigen al portador varias medidas de algún licor cremoso; un Bailey`s iría bien, o un Tía María, pero del clásico, no el imitación Bailey`s.
El alcohol corta ciertas reacciones corporales, activa, da entidad, a otras.
El licor es alcohol que sirve de atajo a esa cantidad de caminos de los que ella se queja, la queja siempre es por el kilometraje a recorrer, no por el destino.
Atajo, palabra rara, suena a trampa, me gusta más "shortcut", indica prestancia.
Me pica el labio superior, bostezo, sigue picando, es un hormigueo que no pide ser rascado, es como reyes que no viajan en camello ni -mucho menos- tampoco al tranco del amor.
Es Ian Gillan cantando Children of the grave; demasiada voz para tan bello tema, y sin embargo es -ahora, ya, en este momento- su mejor y única versión posible.
Uno más de los que marcan camino (xanaparh) ya lo ha desandado. Y uno, que la va de duro, siente el estremecimiento y la pérdida, rechaza ciertas cuestiones pragmáticas y trata de no dejarse vencer por un dolor que debiera ser ajeno.
- Qué hacés fumando de ésos? - Son del Rulo. - Tomá, agarrá de estos entonces. - Okey. - Y qué hacés fumando? - Hoy me toca.
Después vino aquel que el interesado nunca ve, aquel que cantando ritos ajenos en lengua foránea le dio al caminante el pase definitvo a las tierras de Astvac.
Pueden por limadura propia escaparse algún signo + de regalo y hasta paréntesis o corchetes de oferta pero que tu cabeza meta automáticamente un (?) en medio de una fórmula puede ser patológico y/o sintomático pero -de ninguna manera- un crimen.
Un lugar por donde pasaba una vía, ahora hay pasto. Los municipales y mucha gente de una ONG al lado de la parrilla. Me escabullo y me encuentro con algunos de la Fundación y otros muchos de la filial. Organizo, distribuyo, comento, asigno, recaudo.
La ex, alta, fina, distinguida como nunca, vestido largo y verde, me arrebata en su auto mientras veo –vemos?- a su marido cenando ausente y lastismosamente en un lugar tan bien puesto, manteles bordados. La que me gusta y que hizo que las cosas pasen. Merceditas que está enamorada, pone cara de reproches, pero no se hace cargo. Su amiga, que logró cobrarle hasta a la DGI, "si la hago la hago bien -me dice- mirá, hasta factura me dieron". No le aclaro que eso es un recibo.
Al final llegan el flequillo, la cintura y los pechos de la hermosa chica de Querétaro. Mierda, cómo me gusta la chica de Querétaro.
- No, no llego hasta allá, entro por el acceso. - Dame uno hasta ahí entonces. Una hora para ir.
Los que pisados los 40 recién empiezan a trabajar. La versión en castellano de un pelotazo hollywoodense. Un gallo que rapta y monta los gatitos que zafaron del mastín. Me lo dejaron de este lado de la reja. El lavarropa que tuvo que ser exorcizado.
- No, no entro por ahí, entro por la otra ruta. - Bueno, dame uno hasta ahí. Dos para volver.
Puertas bloqueadas, y una ruta en que todas las esquinas son iguales. Predicadores a-gi-tan-do-sé, pero ya ni galpones ni jueces. La caminata imposible. El auto en la puerta, las sombras en el living. Teléfono, es larga distancia.
Maril, Borgnia, Sarlanga, Gandulla y Emeal. Una remera que dice very kissable.
"A mi me operaron varias veces de vanidad. Una vez venía de una gira enorme, a sala llena, por Europa y Japón, de allí también a nuestro regreso hicimos un par de números en Buenos Aires, con el teatro desbordado, y luego de eso me voy a tocar a un pueblito chiquito en el norte de Chile. Antes de salir al escenario me asomo por un costadito y había no más que unas 20 o 25 personas en toda la sala, entonces le pregunto al que manejaba la cortina "Acá no suelen venir muchos artistas, no?" , a lo que el señor me responde "No, la verdad que no, pero si viera usted cómo se pone esto cuando los números son buenos!" , me operó de vanidad, y lo bien que hizo."
Hoy acá podría -o debería- haber unas palabras escritas, palabras sobre un detalle que el tiempo no permitió. O palabras acerca de sensaciones que no vienen en paquetitos con olor a café, quizás sí en unos más pequeñitos que el almacén de la esquina adolece ofrecer. O más y más palabras sinceras que valen menos que una imagen, y esta aun menos que mi hermoso silencio de hoy abrazándote.
No me voy a correr de mí, ni voy a correr para torcer la costumbre. No voy a usar tus usos, ni amoldarme a tus husos. No por una promesa, ni aun viéndola firmada. Sí un poco por ser gente, sí un poco por oficio de bombero, pero ni un ápice que no sea yo.
El número goza de una elocuencia particular, tiene un modo de convencer sobrio, profundo y perdurable. La palabra entraña un peligro en la inercia de su exclamación, que arrebata con más facilidad y exalta, pero los entusiasmos y decisiones que provoca suelen ser efímeros como la flámula en el calor de la hojarasca.
A nadie le son indiferentes los números cuando los números se refieren a su propia vida. Los números de su propia vida apasionan a todos. El número de pesos mensuales que recibirá en su empleo y los pesos que podrá invertir en comer, vestir o divertirse, son cifras habituales de la conversación cotidiana. Pero para ocuparse de los grandes números, en que la existencia colectiva se concreta, se requiere una sensibilidad especial y una educación particular. Se requiere que el lector o el auditor aprecie su propia vida como comprendida dentro del juego de esos números inmensos. Se requiere que una educación previa le haya enseñado a sentirse una molécula inseparable del conjunto nacional y a comprender instintivamente, sin proponérselo en cada caso, que las fluctuaciones de su poder adquisitivo y el número de alegrías que tiene virtud para conquistar son simples anécdotas involucradas en los números que determinan los movimientos conjuntos. En una palabra, se requiere que el lector o el auditor posea una fuerte conciencia nacional. Y ése no es el caso habitual entre nosotros, porque la disgregación del cuerpo nacional en pequeñas partículas y en pequeñas banderías ha sido, y es, un propósito constantemente perseguido por los que aprovechan de esa desunión: los capitalistas extranjeros que expolian la tierra argentina y la oligarquía argentina al servicio de ese capitalismo.
Raúl Scalabrini Ortiz, Política británica en el Río de la Plata, 1938
Un boleto de un peso, un paquete para entregar. Un tubo de tinto cada tres de los que niego, unidos en un solo módulo que roza lo ilegal y se rodea de palabras afines. Un perímetro de mediasombra y una tela para acrobacias.
Una batería, un percusionista. Una guitarra, una pollera y dos bajos. El viento en la cara, y todo a mi cuenta.
Y yo digo, ya que los subnormales muchachos del SUTERH van a cuidar los "recursos no renovables"... podrían empezar no desperdiciando litros, litros, y más hectolitros de agua cada mañana cuando riegan las baldosas... no?
"Sin TRigo" nació como un simple nombre alternativo a un blog ajeno que no prosperó, para esa época yo ya hacía casi un año(?) que escribía en La Redó y me decidí a largarme con el blog propio.
El primer leit motiv fue "Sin TRigo pero con mucha paja", hubo otros, el que más duró fue "Sin TRigo pero con mucho fuego"; hubo un momento en que cayó en mis manos uno de esos libros que te queman la cabeza, hablaba -entre muuuchas otras cosas- de la importancia del maíz en la vida del aborigen americano (el maíz es el único cereal originario de América), un aborigen "sin maíz" no existe, muere, su vida toda gira en torno a su cultivo.
Puede decirse entonces que cada uno debe buscar "su maíz", yo ya estaba sin trigo y entonces empecé a buscar mi maizal.
Empieza hoy el "Camino al Maíz".
Pueden saludar al partir.
Pueden acompañar un par de kilómetros.
Pueden señalar los pasos a seguir si conocen el camino.
Pueden acercarse a saludar desde el borde del camino.
Pueden -cada tanto- alcanzarnos una vianda para recuperar fuerzas.
A veces un empujoncito o bastón puede ser de ayuda.
Alguno quizás pueda ofrecer refugio nocturno.
Voy a pie, hay lugar para quien quiera sumarse.
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